carisma


  • COLEGIO DE MADRID

  • VOCACION DE SERVICIO

  • ES UNA PROFESION DE MISIONERAS

  • Alegres, siempre alegres, os lo repito, que la santidad no es triste; no, es muy alegre, porque la alegría nos la da Dios. (PENSAMIENTOS DE LA MADRE AMADORA)

  • EXTENDER EL REINADO DEL CORAZON DE CRISTO POR MEDIO DEL AMOR.

  • LA CARIDAD DE NUESTRO INSTITUTO EN FORMA DE MISERICORDIA, ACOGIDA, COMPASION Y SERVICIO GENEROSO
 
 
 

 Las Celadoras del Reinado del Corazón de Jesús tenemos como Carisma

extender el Reinado del Corazón de Cristo por medio del amor.

 

 

Para hacerlo realidad nos servimos de los medios que tenemos a nuestro alcance en el trabajo donde nos movemos. Nuestro campo de misión se extiende a catequesis, enseñanza, residencias, parroquias, misiones y todo tipo de actividad donde se pueda dar a conocer el mensaje de amor de Jesús. La Celadora tiene que arder en celo por las almas y hacer que reine el amor en todos los lugares de la tierra.

Nuestra Congregación tal como diseñó nuestra Fundadora y como se nos aprobó, está consagrada y destinada a extender su Reinado por todo el mundo.

El amor gratuito, que es Dios, hecho presente en Jesús y que ha inundado nuestros corazones por medio del Espíritu Santo y que se nos ha dado, como refiere San Pablo en Efesios 3, 1.13, nos llama a corresponder con la donación sin reservas de cuanto somos y tenemos, a fin de que las riquezas inagotables de la Caridad encerradas en el Corazón de Cristo sean experimentadas y conocidas por los seres humanos a quienes el Señor nos envía. (Tomado de nuestras Constituciones, número tres).

     

El celo apostólico que lleva implícito nuestro nombre, nace y se nos da como don del Corazón de Cristo y quiere imitar el celo sacrificado de Jesús por vivir la voluntad del Padre que es la salvación de todo ser humano.

Esta pasión por Cristo y su Reino está explicitada en estos términos por nuestra Fundadora: "La esencia de la Celadora, y del Evangelio, es arder en fuego de amor y de caridad con todo prójimo sea como sea" (Pensamientos de M. Amadora, nº 52).

Alimentamos este fuego asiduamente en la oración y en la Eucaristía, compartiéndolo con nuestras hermanas y estimulándolo con nuestras labores apostólicas. Así contribuimos a enriquecer y reavivar sin cesar el celo misionero de la Iglesia.

 

   

 

Como dice M. Amadora:

"El amor nunca dice basta"

 

(libro de sus pensamientos, nº 232).

 

 

   

Característica esencial de nuestro Instituto es una exquisita caridad, que todos los miembros manifestamos tanto en los pequeños detalles como en cualquier servicio generoso, y la expresamos conforme a las actitudes del Corazón de Jesús en forma de misericordia, de acogida, de compasión, de servicio generoso y de amor sin límites.

Así es nuestro Carisma y así nos lo ha dejado marcado en nuestras vidas la Madre Amadora.