Con inmensa alegría, compartimos con todos vosotros el inicio de este tiempo de renovación y de gracia. Este Año Jubilar ha sido concedido por la Santa Sede con motivo del 50 aniversario del fallecimiento de nuestra fundadora, la Sierva de Dios Amadora Gómez Alonso, quien partió al encuentro del Padre en Valladolid el 3 de mayo de 1976.


El objetivo principal es profundizar en nuestra identidad y misión: contemplar el Corazón de Jesús, dejarse transformar por Él y trabajar para que su amor reine en el mundo.
El Jubileo es mucho más que una celebración; es una oportunidad para transformar la fe en acción y reconciliarnos con Dios y con los demás.
Para todos aquellos que deseen participar de los tesoros espirituales de este Año Santo, recordamos los requisitos necesarios para obtener la indulgencia plenaria:

Con el corazón rebosante de gratitud, las Celadoras del Reinado del Corazón de Jesús hemos celebrado el pasado 25 de abril la Solemne Misa de Apertura del Año Jubilar. Este tiempo de gracia especial nos ha sido concedido por la Santa Sede para conmemorar el 50º aniversario del fallecimiento de Nuestra Fundadora, la Sierva de Dios Amadora Gómez Alonso, quien partió al encuentro del Padre en Valladolid el 3 de mayo de 1976.



La solemne Eucaristía fue presidida por Mons. Luis Javier Argüello García, Arzobispo de Valladolid, y concelebrada por el obispo emérito de Santander, Mons. Manuel Sánchez Monge. Junto a ellos, se unieron numerosos sacerdotes afines a la Congregación en la Basílica – Santuario Nacional de la Gran Promesa de Valladolid, un marco incomparable para dar inicio a este tiempo de gracia.



Este Jubileo es mucho más que una efeméride; es una invitación a la renovación espiritual y a una apertura profunda a la gracia. Como bien se ha expresado en la petición dirigida a la Penitenciaría Apostólica, el deseo de este año es que la celebración redunde en un mayor impulso evangelizador, misionero y vocacional para toda la Congregación, así como para las personas que colaboran en nuestros apostolados en España, Perú, México, Kenia y Tanzania.



Durante este año de gracia, estamos llamadas a:
Del 1 al 3 de mayo, coincidiendo con el 50 aniversario del fallecimiento de Nuestra Madre Fundadora, Amadora Gómez Alonso, las comunidades de las Celadoras del Reinado del Corazón de Jesús en España nos hemos reunido en una Convivencia Jubilar llena de gracia. Han sido días de profunda fraternidad, reflexión y trabajo, con el objetivo de dar un impulso renovado a nuestro carisma y misión en este Año Santo.

Nuestra Madre General Francisca Sierra Gómez nos guió en una reflexión sobre el testimonio luminoso de la Sierva de Dios Amadora Gómez Alonso. Recordamos cómo su «Fiat» incondicional dio vida a una Congregación dedicada a que el amor del Corazón de Jesús reine en los lugares más necesitados.
Se profundizó en nuestra Consagración Religiosa no como una teoría, sino como una forma concreta de vivir el Evangelio. Se nos recordó que consagrarse es comprometerse a ser feliz, viviendo los consejos evangélicos como un camino de plenitud humana y de encuentro con el absoluto de Dios. Como nos decía la Madre Amadora: «No ansiéis nada de nada; sólo Dios nos tiene que bastar».

Nuestro Asistente Religioso, D. Juan José Infantes, nos explicó los puntos clave de la Carta Jubilar, subrayando que este tiempo es una «apertura a la gracia» y una oportunidad para transformar la fe en acción concreta.

Durante su intervención, se destacaron aspectos esenciales para este año:
Este encuentro nos ha permitido redescubrir que el Reinado del Corazón de Jesús comienza en cada uno de nuestros corazones. Volvemos a nuestras comunidades con el deseo de ser «expertas en intimidad» que reflejen la ternura de Dios, trabajando con alegría y generosidad por la salvación del mundo.









«Estad alegres que la Santidad no es triste, es muy alegre»
Sierva de Dios, Amadora Gómez Alonso