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Celadoras del Reinado del Corazón de Jesús

FACEL

“Un mismo día, una misma inspiración: sembrando salud, creciendo en misión.”

Con profunda alegría y gratitud, anunciamos que el pasado 25 de marzo de 2026 hemos inaugurado y bendecido la primera piedra para la construcción del Dispensario Médico en Kitengela.

Esta fecha adquiere un significado aún más especial, ya que conmemoramos el Día de la Inspiración de Nuestra Madre Fundadora, Amadora Gómez Alonso, en el año 1942. No es una coincidencia, sino un día providencial, marcado para el crecimiento y la misión de nuestra Congregación.

Así, unidos en fe y esperanza, este acontecimiento se convierte en un signo vivo de continuidad, entrega y amor al servicio de los más necesitados. La colocación de esta primera piedra no solo da inicio a una construcción material, sino que reafirma nuestro compromiso de seguir sembrando vida, salud y dignidad allí donde más se necesita.

Confiamos en que este nuevo dispensario será fruto de aquella inspiración que hoy sigue dando vida y guiando nuestros pasos.

KENIA: UNA SEMANA SANTA DE FE Y COMUNIDAD

Durante esta Semana Santa, las Madres y Hermanas de las comunidades de Ruiri, Timau y Kitengela vivieron una experiencia muy bonita y enriquecedora.

Participaron en el Vía Crucis, celebraron los días santos, compartieron la oración y la Eucaristía, visitaron familias y acompañaron a quienes más lo necesitaban. Fue un tiempo para fortalecer no solo nuestras comunidades sino también las comunidades parroquiales, acercando la fe a todos los corazones.

Estos momentos de encuentro y servicio recordaron que la Semana Santa es un camino de unión con Dios y con los demás, lleno de alegría, reflexión y fraternidad.

Gracias a todas por su entrega y por vivir la fe con tanto amor.

¡El Amor del Corazón de Jesús Llega a los Hogares de Kenya!

En esta Cuaresma, nuestras comunidades en Kenya están viviendo con intensidad la misión de acercar a Jesús Eucarístico a quienes más lo necesitan. Con espíritu sencillo y corazón disponible, nuestras hermanas recorren caminos, visitan hogares y comparten consuelo con los enfermos, los ancianos y las personas que viven en situaciones de vulnerabilidad.

Cada visita es más que un gesto solidario: es un encuentro sagrado. Allí, en medio del silencio del sufrimiento o la soledad, Jesús se hace presencia viva, fortalece la esperanza y devuelve la paz al corazón. La Eucaristía ilumina las casas, transforma el dolor en ofrenda y recuerda a cada persona que no está sola.

Este servicio es expresión concreta del carisma que nos dejó nuestra Madre Fundadora, Amadora Gómez Alonso, quien, movida por la inspiración del Corazón de Jesús, soñó con una Congregación cercana a los olvidados y misionera en las periferias, especialmente donde la atención pastoral es limitada.

Hoy, en tierras africanas, ese sueño sigue dando fruto. La Cuaresma se convierte así en un camino de misericordia activa, donde nuestras hermanas no solo llevan la Eucaristía, sino también escucha, ternura y la alegría del Evangelio.

Que el testimonio de estas comunidades nos anime a todos a vivir este tiempo litúrgico con mayor entrega, haciendo visible el amor compasivo de Cristo en cada rincón del mundo